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El galaxolide es un ejemplo perfecto de cómo SC Johnson toma decisiones sobre ingredientes basándose en la ciencia

Cuando se trata de la seguridad de nuestros productos, preferimos evitar las suposiciones. No queremos basarnos en suposiciones sobre el contenido de los productos que usted y nosotros utilizamos cerca de nuestras familias. En cambio, tomamos decisiones basadas en la mejor investigación disponible en cada momento. Dejamos que la ciencia guíe nuestro camino.

Este enfoque surgió recientemente cuando SC Johnson se convirtió en el objeto de algunas intimidaciones en Internet acerca de uno de los ingredientes de las fragancias, el galaxolide. Es lo que se conoce como almizcle sintético. (Los almizcles naturales no se han utilizado por años ya que tienen que ser recolectados de las glándulas del ciervo almizclero macho.) 

A pesar de la falta de evidencia científica, se nos presionaba para que elimináramos el galaxolide de nuestras fragancias. Algunos estudios han sugerido que podría ser un problema cada vez más grave para la vida acuática. Pero hasta el momento, las autoridades científicas mundiales no han concluido que sea dañino si se utiliza en concentraciones seguras. 

La responsabilidad ambiental se consigue estando informados, no actuando con impulsividad

Sabíamos que existían preocupaciones sobre el galaxolide, por lo que volvimos a analizar los argumentos de la ciencia. Siempre estamos abiertos a una nueva forma de pensar, pero tratamos de no ser impulsivos. En efecto, antes de realizar un cambio, queremos asegurarnos de que comprendemos plenamente las consecuencias que conlleva.

Lo nuevo no necesariamente es siempre mejor. Lleva tiempo y estudio evaluar las opciones nuevas, y respetamos ese proceso. En el caso del galaxolide, nos hemos mantenido al frente de la investigación, y nos alegramos cuando algunos estudios recientes mostraron alternativas para el galaxolide, las cuales cumplen con nuestros altos estándares. Ahora que contamos con los datos para respaldar el cambio, nos encaminamos hacia lo que parece incluso una mejor dirección.

Pero eso no es nuevo para nosotros. Contamos con un largo historial de acciones tomadas con respecto a los ingredientes, incluso cuando tienen consecuencias comerciales negativas. Hemos demostrado esto una y otra vez por ser pioneros en eliminar sustancias químicas polémicas, y por nuestros casi 10 años de inversiones multimillonarias en la divulgación de los ingredientes.

Las mejores decisiones están guiadas por expertos y evidencias

También respetamos y apoyamos a los órganos científicos de gobierno que estudian la química de los productos. Hay miles de científicos que trabajan para los gobiernos alrededor del mundo: personas con sus propias familias, que se preocupan como nosotros por la salud, la seguridad y el futuro.

Cuando estos expertos determinan que una sustancia química de una fragancia puede ser utilizada, como lo hicieron con el galaxolide, respetamos su consejo. No subestimaremos a la ciencia ni difamaremos un ingrediente que ha sido evaluado minuciosamente. Es cierto que la ciencia puede evolucionar, pero creemos que la posición más segura se encuentra del lado de los datos y la investigación disponibles en ese momento. 

En el caso del galaxolide, la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (European Chemicals Agency, ECHA) y la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (Environmental Protection Agency, EPA) no consideran que sea una sustancia química persistente, bioacumulativa ni tóxica (lo que se conoce como “PBT”).

En efecto, los estudios de la ECHA y la EPA confirmaron que, cuando se miden a lo largo del tiempo, los niveles del galaxolide permanecen inalterables en los sedimentos y en el polvo doméstico. Descubrieron que no se acumula y que persiste en niveles que han demostrado ser seguros para la salud humana y el medioambiente.

Cuando se trata de la seguridad de nuestros productos, preferimos evitar las suposiciones. Dejamos que la ciencia guíe nuestro camino.

Un buen proceso científico supone seguridad e integridad

Ese es un punto clave, niveles seguros. Todas las sustancias químicas tienen el potencial de ser dañinas en determinados niveles. El agua es tóxica si la bebe en exceso. La sal de mesa puede dañar su salud si la consume en exceso. Con cualquier ingrediente, es importante saber qué cantidad se puede usar de manera segura, y mantenerse por debajo de ese nivel seguro. Eso es lo que hacemos con todas nuestras fórmulas.
 
Para nosotros, la selección de ingredientes es una cuestión de integridad. Se trata de la integridad de la ciencia y de tomar medidas razonables en lugar de seguir tendencias sin pruebas que las respalden. Se trata de comprender los márgenes de seguridad de los ingredientes y de respetarlos de manera cautelosa y fiel.
 
Y se trata de respetar el proceso científico, tomarse el tiempo para recolectar los datos y tomar decisiones bien pensadas. Es así como tomamos decisiones sobre las que podemos sentirnos bien, y usted también. Sabemos que no esperaría nada menos.