El programa SC Johnson Greenlist™ consta de cuatro pasos para la mejora: Un extracto de nuestro informe de sustentabilidad 2017

El programa Greenlist™ crea un camino hacia productos que son seguros para las salud humana y el medioambiente.
“Para nosotros, la transparencia es cuestión de principios. Nos interesa ayudar a las personas a tomar las mejores decisiones para sus familias.” Fisk Johnson

Cada ingrediente contenido en los productos de SC Johnson se somete al riguroso programa Greenlist™. Este programa de base científica, incluye una evaluación en cuatro pasos que comprende el análisis de peligros y riesgos. Toma como referencia la recopilación de los datos más relevantes y se rige por nuestro compromiso de mejora continua de nuestros productos.

La evaluación en cuatro pasos, que ocupa un lugar central en el programa Greenlist™, aplica los siguientes criterios:

  • Riesgos para el ser humano de contraer enfermedades crónicas, como el potencial de presentar cáncer u otras enfermedades que afectan a la reproducción.
  • Riesgos medioambientales a largo plazo, de posible persistencia, acumulación y toxicidad para el medioambiente.
  • Riesgos graves para la salud humana y para el medioambiente, como la toxicidad en mamíferos u organismos acuáticos.
  • Otros efectos potenciales, por ejemplo, si el ingrediente pudiera causar una reacción alérgica en la piel.

Si un ingrediente supera los cuatro pasos, pero no alcanza el nivel más alto de cada uno de los criterios, los resultados pueden ser utilizados por los científicos de SC Johnson para buscar opciones de ingredientes más convenientes. Esto impulsa a nuestros científicos a utilizar ingredientes cada vez mejores en la reformulación de productos existentes o del desarrollo de otros nuevos.

Elegimos cuidadosamente los ingredientes que superan cada uno de los pasos de nuestro proceso de evaluación en cuatro pasos. Existe un pequeño porcentaje de casos en los que el ingrediente de mayor disponibilidad (como, por ejemplo, el ingrediente activo de un insecticida) puede no superar uno de estos pasos. Si esto sucede, se somete a una evaluación de riesgos para determinar el nivel seguro para las personas y para el medio ambiente; posteriormente, aplicamos las medidas de precaución adicionales correspondientes.

La evaluación de riesgos utiliza un factor de seguridad incorporado que asegura que la concentración del ingrediente sea muchas veces menor que la concentración más baja que podría impactar la salud humana o el medioambiente.

En algunos casos, la evaluación puede mostrar que la concentración del ingrediente en el producto sería más baja que el nivel aceptable, lo cual lo haría admisible para su uso en nuestros productos. En otros casos, puede que optemos por la eliminación total del ingrediente, buscando cómo podemos reemplazarlos con una alternativa que la ciencia validada pueda comprobar como una mejor opción. El envase, las instrucciones de uso u otras características también pueden ser alterados para mitigar la exposición.

En los círculos de salud y científicos, oirá con frecuencia el debate sobre la diferencia entre un peligro y un riesgo. En lenguaje sencillo, “peligro” se refiere al indicio de un ingrediente podría causar un posible impacto ambiental o de salud. “Riesgo” se refiere a la probabilidad de que, según la exposición, ocurra el impacto realmente.

Por ejemplo, tomemos la sal de mesa, o cloruro de sodio. Si se la utiliza de manera excesiva, existe un peligro de hipertensión arterial elevada asociado con la sal. Pero si se la utiliza con moderación, el riesgo de que la sal afecte la presión arterial es bajo. Eso se debe a que la diferencia entre un peligro y un riesgo generalmente resulta afectada por la concentración y la forma en que una persona o el ambiente se exponen al ingrediente.

Aunque algunos defienden los estándares basados en el peligro, en SC Johnson creemos que eso sería una reacción exagerada, de la misma manera en que no sería necesario que usted eliminara la sal si no tiene antecedentes de hipertensión arterial. De hecho, la sal es esencial para la vida. Moriríamos sin ella. En lugar de esto, creemos en un enfoque combinado que observa el peligro y el riesgo para elegir las opciones más informadas en cuanto al uso de ingredientes. 

Es importante indicar que exploramos una amplia gama de posibles canales de exposición, para determinar un nivel “protegido a todo riesgo” del ingrediente en cuestión y minimizar cualquier preocupación asociada con su uso.

Tampoco aprobaremos un ingrediente simplemente porque sea de uso común en nuestra industria o cuente con la aprobación del gobierno. El programa Greenlist™ se trata de evaluar la ciencia para determinar lo que es correcto, lo cual muchas veces hace que nuestros estándares sean más estrictos que el conocimiento convencional.
 
Para nosotros, la transparencia es cuestión de principios. Nos interesa ayudar a las personas a tomar las mejores decisiones para sus familias.
Fisk Johnson, presidente y director ejecutivo de SC Johnson

El primer paso, y quizás el más fundamental en la evaluación de cuatro pasos de Greenlist™ observa si cualquier tipo de evidencia científica válida indica que un ingrediente pudiera causa afecciones de salud crónicas en seres humanos. Esto incluye evidencia de exposición que haya causado cáncer, impactos que afectan a la reproducción o al desarrollo, mutagenicidad o trastornos endocrinos. Dada la gravedad de estos impactos y el alto nivel de preocupación que pueden causar en los consumidores, se consideran como una prioridad en nuestra evaluación.

Nuestras fuentes de datos para el Paso 1 incluyen:

  • La Propuesta 65 de California (CA Prop 65), la lista de sustancias químicas conocidas por ser cancerígenas o causar defectos congénitos u otros daños que afectan a la reproducción
  • Las monografías de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (International Agency for Research on Cancer, IARC) de la Organización Mundial de la Salud, que incluyen evaluaciones de más de 1000 materiales.
  • Categorización de riesgos potenciales por parte de la UE y la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (Occupational Safety and Health Administration, OSHA).
  • Estudios de laboratorios de alta calidad y modelado predictivo de ingredientes específicos cuando se encuentran disponibles

Los ingredientes superan esta evaluación si cumplen con nuestros criterios y se categorizan como Aceptables o Mejores. Nuestro compromiso con la mejora continua incluye buscar oportunidades para pasar de Aceptables a mejores, cuando sea posible. Si algún ingrediente no cumple con alguno de dichos niveles, da lugar a una evaluación de riesgos según se explicó anteriormente.

Tomamos muchas medidas de precaución con el Paso 1, y la gran mayoría de los ingredientes que usamos lo aprueban. De los pocos ingredientes que reprueban, que tienden a ser ingredientes en productos como los insecticidas, establecemos un factor de seguridad que es más de mil veces menor que el nivel más bajo que podría impactar la salud humana o el medioambiente.

Un indicio de un riesgo por sí solo no significa que un ingrediente no deba utilizarse. De hecho, muchos químicos que se encuentran en la naturaleza contienen componentes peligrosos y tóxicos. Por lo tanto, la evaluación de riesgos del producto es un paso que se requiere para comprender la exposición y determinar si un riesgo puede ser mitigado en el desarrollo del producto y cómo mitigarlo.

Como dijo nuestro presidente y director ejecutivo, Fisk Johnson, “Es importante recordar que lo natural no necesariamente significa lo mejor”.

Todo es un químico, ya sea que provenga de un laboratorio o de un bosque. La naturaleza produce sustancias tóxicas, como la toxina botulínica y carcinógenos potenciales como el acetaldehído, que puede hallarse en el café. Incluso los limones y el aceite de rosas incluye decenas de químicos, algunos de los cuales se encuentran en la lista de CA Prop 65 y han sido identificados como carcinógenos.

Entonces la pregunta jamás debe ser: ¿Es natural o químico? En lugar de esto, la pregunta debe ser: ¿Es seguro? Incluso más importante, ¿a qué nivel algo es seguro y cuándo es peligroso? Vea cómo determinamos la respuesta. 
Glade® Fresh Citrus Blossoms fue la primera colección de una gran compañía de productos de consumo que reveló el 100 % de los ingredientes de las fragancias.

Liderar un diálogo sobre lo que hay en el interior

SC Johnson realiza un esfuerzo constante y concertado para divulgar detalles sobre los ingredientes de sus productos. Por ejemplo, fuimos la primera gran compañía de productos de consumo en revelar el 100 % de los ingredientes de las fragancias en una colección de productos para ilustrar que un producto con ingredientes sintéticos puede formularse de modo que excluya los carcinógenos que se encuentran en la naturaleza.

El segundo paso en la evaluación de cuatro pasos de Greenlist™ evalúa si los ingredientes tienen el potencial de ser persistentes, bioacumulativos y tóxicos, lo que también se conoce como “PBT”. Se trata de buscar ingredientes que persisten en un ambiente, se acumulan dentro de las personas u otros organismos y resultan tóxicos para la vida marina y de agua dulce.

Nuestras fuentes de datos para el Paso 2 incluyen:

  • Orientación de la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA)
  • La lista de Sustancias de muy alta preocupación (Substances of Very High Concern, SVHC) de la ECHA, la cual se actualiza con regularidad
  • El Perfilador de PBT y sus criterios para la evaluación de PBT de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (Environmental Protection Agency, EPA)
  • La Lista de sustancias domésticas de Canadá (Domestic Substances List, DSL) y los criterios para la evaluación de PBT
  • El modelado predictivo que utiliza herramientas como la Interfaz de programas de estimación (Estimation Programs Interface, EPI) de la EPA de EE. UU.

Al igual que el paso 1, cualquier indicación de ser un PBT hará que un ingrediente repruebe la evaluación, lo cual desencadena una evaluación de riesgos del producto, conforme se explica en las páginas 8 a 9. Esto incluye cumplir con uno de los tres criterios (P, B, o T) o uno de los criterios para ser muy persistente y muy bioacumulativo (very persistent and very bioaccumulative, vPvB), al analizar datos de la Unión Europea, Estados Unidos o Canadá. Los criterios de vPvB son más estrictos que los criterios de PBT y reflejan ingredientes que poseen una vida media mucho más larga.

SC Johnson conserva una lista de ingredientes que no son admisibles o que únicamente son admisibles en una proporción muy baja en los productos. Esta lista se denomina lista de “Materiales no admisibles”. Incluye más de 200 materias primas individuales en unas 90 categorías de materiales, y más de 2400 materiales utilizados para generar fragancias.

Todos estos materiales cumplen los requisitos legales y reglamentarios y son utilizados a menudo por nuestros competidores. Simplemente no cumplen las normas de SC Johnson, por lo que únicamente los utilizamos en cantidades muy pequeñas e intentamos evitar su uso cuando sea posible.

Algunos ingredientes son incorporados rápidamente a la lista, como por ejemplo, los PVC. Otros requieren una evaluación más amplia, relacionada con la posible exposición y las consideraciones de riesgo de los productos. La lista de “Materiales no admisibles” se revisa periódicamente para asegurarse de que incluye los avances científicos o los cambios en las políticas o la legislación gubernamental. 

Aunque ponemos todo nuestro empeño en evitar los materiales no admisibles en los productos de SC Johnson, en algunas situaciones esporádicas no nos es posible evitarlo. Este hecho se produce generalmente porque no existe ninguna otra alternativa disponible que ofrezca el mismo desempeño o cumpla los requisitos de proceso de fabricación, o porque las opciones disponibles son demasiado costosas.

En estos pocos casos, pueden hacerse excepciones en el uso de ese tipo de sustancias, aunque estas excepciones se producen en raras ocasiones y se revisan cada dos años para asegurarse de que cumplen los más altos niveles de exigencia de la organización.
Con el programa Greenlist™, siempre buscamos mejorar nuestros productos con la ciencia como nuestra guía. Un ejemplo reciente es el de la galaxolida, un ingrediente de fragancia. La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos y la Agencia Europea de Productos Químicos no consideran que sea un químico persistente, bioacumulativo o tóxico (Persistent, Bioaccumulative or Toxic, PBT). Además, la hemos utilizado solamente en concentraciones de cientos a miles de veces más bajas que las que se consideran seguras por parte de las agencias reguladoras.

Sin embargo, algunos estudios sugieren que la galaxolida puede tener un grado de persistencia en el medioambiente. Por eso consideramos que realizar un cambio era lo correcto. A través de la recopilación de nuevos datos científicos del programa Greenlist™, identificamos mejores alternativas e iniciamos la transición para dejar de utilizar la galaxolida en 2016.

En lugar de los efectos a largo plazo, como los analizados en los Pasos 1 y 2, el tercer paso en la evaluación de cuatro pasos de Greenlist™ analiza los problemas que causan posibles efectos a corto plazo. Estos impactos agudos van desde la irritación de la piel o la liberación de compuestos orgánicos volátiles (Volatile Organic Compound, VOC) en el aire hasta la toxicidad para organismos acuáticos.

Nuestras fuentes de datos para el Paso 3 incluyen:

  • Hojas de datos de seguridad proporcionadas por proveedores
  • TOXNET de los Institutos Nacionales de Salud de los EE.UU., un recurso para la búsqueda en bases de datos de toxicología, peligros y salud ambiental
  • Las directrices de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para la evaluación de los efectos potenciales de sustancias químicas en la salud humana y ambiental.

Los pasos 1, 2 y 4 de la evaluación de Greenlist™ poseen las categorizaciones de ingredientes como “Aceptables” y “Mejores”, las cuales se basan en la cantidad de evidencia científica que existe para respaldar la categorización.

Sin embargo, para los efectos agudos, existe consenso científico de que hay grados de impacto. Basándonos en esto, para el Paso 3, utilizamos tres categorías: “Aceptable,” “Mejor” y “el Mejor”. Esto concuerda con las mejores prácticas científicas. Por ejemplo, nuestros criterios de biodegradabilidad siguen los estándares ampliamente utilizados de la OCDE. Irritación/corrosión siguen el Sistema Globalmente Armonizado (Globally Harmonized System, GHS) de Clasificación y Etiquetado de Sustancias Químicas, el cual constituye un conjunto de datos robusto y reconocido a nivel internacional.

El uso previsto de algunos de nuestros productos también influye en la evaluación de ingredientes. Por ejemplo, queremos que nuestros insecticidas sean tóxicos para los insectos pero seguros para los humanos. Por lo tanto, para ciertos ingredientes, cuando se utilizan en ciertos productos, se permiten diferentes niveles de impacto. 

… SC Johnson ayudará a millones de consumidores a estar más informados sobre las sustancias químicas en los productos de limpieza que podrían causar respuestas alérgicas en la piel. Una vez más, SC Johnson eleva el estándar para las demás compañías. Este nivel de transparencia se está extendiendo por otras industrias y se está convirtiendo rápidamente en la nueva norma para compañías que, como SC Johnson, destacan darles a los consumidores más, no menos, información sobre los ingredientes.
Ken Cook, presidente y cofundador del Environmental Working Group
El programa Greenlist™ está diseñado para una mejora continua, tanto en nuestros productos como en el propio programa. El paso final de la evaluación de cuatro pasos de Greenlist™ considera áreas en las que los datos y las metodologías aún se encuentran en desarrollo, por lo que pueden carecer de aceptación reguladora y consenso científico amplio para el uso como metodología de evaluación de peligros. En este paso, es posible que consideremos nuevos criterios para añadir al programa Greenlist™ en el futuro.

En este momento, el Paso 4 se enfoca en los alérgenos que afectan la piel, un área en la que existe cierta actividad reguladora en partes del mundo, pero no hay consenso internacional o de la industria. Queríamos ir más allá de la convención y ofrecer una mayor transparencia para los consumidores, por lo que desarrollamos un proceso basado en la ciencia y válido externamente para identificar los alérgenos que afectan la piel que podrían hallarse en nuestros productos.

Es importante destacar que los productos de SC Johnson contienen alérgenos que afectan la piel únicamente en cantidades tan pequeñas que sería muy poco probable generar una nueva alergia de la piel o desencadenar una reacción. Si bien estos ingredientes se utilizan solo en cantidades que tienen pocas probabilidades de causar problemas, nos pareció que estos nuevos criterios de Greenlist™ agregaron aún más información útil para los consumidores.

Nuestra fuente de datos para la evaluación de alérgenos que pueden afectar la piel es nuestra lista de 368 alérgenos que pueden afectar la piel. Diferenciamos entre “Aceptable” y “Mejor” según la disponibilidad de información y la presencia de los alérgenos. Los ingredientes de la lista o que se puede predecir que se comporten como alérgenos que afectan la piel aún pueden ser utilizados en nuestros productos, pero los etiquetaremos según corresponda.
Los alérgenos que afectan la piel son un ejemplo de cómo el nivel de concentración realmente importa. Los productos de SC Johnson contienen alérgenos que afectan la piel únicamente en cantidades tan pequeñas que sería muy poco probable generar una nueva alergia de la piel o desencadenar una reacción.

Sin embargo, mientras más sepamos sobre los alérgenos y más compartamos dicha información de manera transparente, mayor será la ayuda que brindaremos a la familia para que elijan opciones informadas. Por eso, en 2017, SC Johnson dio otro paso líder en la industria al publicar los 368 alérgenos que afectan la piel que podrían terminar como parte de nuestros productos.

Publicamos la lista completa de los alérgenos que afectan la piel utilizados en los productos SC Johnson en WhatsInsideSCJohnson.com en mayo de 2017. Avanzamos un paso más con esta transparencia en diciembre de 2017 al mencionar también los alérgenos que afectan la piel específicos para cada producto.

Esta nueva iniciativa de transparencia excede las regulaciones de la Unión Europea y en los Estados Unidos no hay normas que exijan transparencia sobre los alérgenos. Este es solo un ejemplo más que refleja toda nuestra filosofía de transparencia.
Informe de sustentabilidad 2017
Por más de 25 años, hemos encabezado a nuestra industria en cuanto a transparencia, informando públicamente de las actividades y el impacto medioambiental de SC Johnson. Ahora, vea nuestros resultados más recientes.
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